Profesora recibe su bolso perdido por correo. Pero cuando levanta el paquete ve algo más

A veces nos pasa que olvidamos dónde hemos colocado el bolso. Y entonces nos estresamos y nos asustamos. Se nos encoge el estómago y notamos cómo el pánico empieza a apoderarse de nosotros. Nos damos cuenta de la cantidad de cosas importantes que teníamos en el bolso y que a lo mejor hemos perdido.  Buscamos a nuestro alrededor, debajo del sofá y preguntamos, hasta que al final normalmente lo encontramos.

Y esta misma sensación de terror unido con el pánico es lo que sintió la profesora Lindsay Jones de Texas, EEUU.

Volvía conduciendo de regreso a casa y, tras una parada en un restaurante, se dio cuenta del terrible olvido: No llevaba su bolso.

Lindsay se dio cuenta de esto cuando conducía de vuelta a casa desde el norte de Nuevo México. Acaba de terminar su semana de vacaciones.

Paró un momento en una cadena de comida rápida Chick-fil-A, para tomar un almuerzo rápido con su familia.

Tras la comida, la familia volvió al coche y continuaron su viaje a Texas. A las tres horas pararon por una gasolinera para echar gasolina. ¡Y entonces fue cuando Lindsay se dio cuenta de que no tenía su bolso!

Lo debía haber olvidado en el restaurante.

Inmediatamente llamó por teléfono a Chick-fil-A y les explicó la desagradable situación. Uno de los trabajadores respondió a la llamada – y lo que el personal hizo después le llegó verdaderamente a Lindsay al corazón.

Darcey Cuellar, uno de los trabajadores del restaurante, explica la situación:

“Estaba trabajando en el restaurante cuando oí el teléfono. La mujer muy nerviosa me explicó que había olvidado el bolso en el restaurante y que ahora se encontraba a tres horas de distancia”, comenta Cuellar a KAMC News.

Entonces la mujer se calmó cuando supo que habían encontrado el bolso y que estaba todavía en el restaurante.

Quería que le mandáramos el bolso lo antes posible. Por ello llamó de nuevo y esta vez habló con el jefe, Casey Kovar, que le prometió enviarle el bolso a través de una empresa de mensajería esa misma noche.

El jefe del restaurante se dio cuenta que la mujer necesitaba el bolso lo antes posible y decidió ir personalmente a una oficina local de FedEx para confirmar que esa importante firma de mensajería enviaba el paquete.

Lindsay daría el número de su cuenta a Casey para proceder al pago del envío. Pero Casey le respondió que ya lo había gestionado él.

Y la historia dio un pequeño giro cuando Lindsay la publicó en su Facebook. Se responsabilizó de lo ocurrido y elogió la aptitud y la disposición por ayudarla del dueño del restaurante.

Casey dijo:

“Tomó mi bolso y la llevó a lo oficina de FedEx. Y no sólo eso sino que gestionó el envío como un paquete recomendado y prioritario. El bolso llegó el sábado y como mi bolso es grande y pesa más de tres kilos me puedo imaginar que el envío NO FUE BARATO”.

Pero el personal del restaurante tenía otros planes y no sólo enviarle a Lindsay el bolso. Querían sorprenderla y dentro del paquete pusieron un regalo para que pudiera disfrutarlo ella. Ella nunca hubiera pensado en ello, ya estaba muy contenta con tener su bolso de vuelta y así liberar su ansiedad.

¡Cuando el paquete llegó a su casa, Lindsay se puso muy contenta! Pero cuando sacó el bolso, vio que había algo más:

El personal del restaurante le había regalado seis cupones para que pudiera comer gratis en cualquier restaurante de esa cadena. ¡Nunca hubiera imaginado tanta amabilidad del personal hacia ella!

“Mi bolso fue encontrado por gente buena y honesta. Estuvieron dispuestos a ayudarme con un problema que era de mi absoluta responsabilidad. ¡Muchísimas gracias de verdad a Darcy y a Casey por ser personas fantásticas!

No sólo llenaron el bolso de Lindsay con cupones gratuitos, sino que llenaron su corazón de agradecimiento.

¡Qué maravillosas personas! Historias como estas te llenan de esperanza al ver que hay gente estupenda en el mundo.

¡Comparte para elogiarles!

Fuente: Newsner

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