Niño de 13 años abrió su propia panadería para darle de comer a las personas que viven en la calle

Historias como esta nos estremecen, nos hacen pensar que todavía quedan personas nobles y de buenos sentimientos en este mundo tan injusto donde nos ha tocado vivir.

Michael C. Platt es un adolescente con un gran corazón. La labor social que hace este chico es muy importante para muchas personas que viven en la calle y no tiene cómo alimentarse.

El protagonista de esta historia sólo tenía 13 años cuando abrió su propia panadería, llamada Michael’s Desserts, en Washington D.C, Estados Unidos. Este chico quería combinar sus dos grandes pasiones en la vida: la panadería y ayudar a las personas que lo necesitan.

La panadería de Michael es muy especial, porque por cada cupcake que vende regala otro a alguien sin hogar y con hambre, según informa The Washington Post.

Martin Luther King siempre ha sido un referente para Michael, de ahí que siempre le ha gustado dar lo mejor de sí para ayudar a las personas más necesitadas.

“Fundé Michael’s Desserts porque me apasiona terminar con la desigualdad. Me volví un apasionado del tema en primer grado. Lloraba de rabia tras escuchar historias de gente siendo maltratada solo por el color de su piel. Quise hacer algo al respecto… La comida es un derecho, no un privilegio”, comenta Michael C. Platt a The Washington Post.

Con esta iniciativa el joven no sólo intenta ganar dinero, sino también darle sentido a su vida mientras ayuda a otras personas en circunstancias desfavorables. Michael es una inspiración y nos demuestra que nada es imposible.