Un hombre se tira al piso frente a todos en el aeropuerto – la razón ha dejado en lágrimas a miles

En 2012, Dyan y su esposa Alik huyeron de su pueblo en Sudán, destrozado por la guerra, hacia los campamentos de refugiados en África. En medio del caos, Dyan se separó de Alik y sus hijos, y la evidencia escrita de su matrimonio fue destruida. Alik fue procesada como madre soltera mientras Dyan fue enviado a la parte inferior de la lista de re-asentamiento como un hombre soltero – un grupo demográfico que por lo general no consigue ser elegido para el re-asentamiento en los Estados Unidos.

Cuando Alik llegó a Fort Worth, Texas, estaba embarazada de su tercer hijo y no tenía idea de si volvería a ver de nuevo a Dyan.

Molly y Mary Claire, dos madres de Fort Worth, se inscribieron como voluntarias con una agencia de reasentamiento de refugiados llamado Catholic Charities. Molly y Mary Claire conocieron a Alik y su familia, y formaron un vínculo inquebrantable con la aterrada madre embarazada. Hasta estuvieron con ella cuando Alik dio a luz a su tercer hijo. Para Molly y Mary Claire, ya tanto Alik como sus hijos eran como parte de su familia y esperaban con ansias que Dyan se reuniera con su esposa e hijos en algún momento.

Con la ayuda del grupo de su Iglesia, Molly y Mary Claire se hicieron cargo de Alik y sus hijos. Dyan, que estaba atrapado en el campo de refugiados, no había visto a su hijo de 8 años de edad, desde que el niño tenía cuatro años y ni siquiera conocía a su hijo de 3 años de edad.

Aunque había poca o ninguna esperanza de un reencuentro entre Alik y Dyan, Molly y Mary Claire hicieron todo lo posible para que esto sucediera. Se reunieron con los trabajadores sociales, presentaron todo los papeles, y hablaron con políticos y abogados de inmigración. Pero siempre les decían lo mismo: “Será un milagro si esto sucede.”

Cuatro años después de que Dyan y Alik se separaran, la esperanza y la fe prevalecieron. Finalmente después de tantas luchas, Dyan consigue ser elegido para el re-asentamiento y viaja a EE.UU. para reencontrarse con su esposa e hijos.

No te pierdas la oportunidad de ver la emotiva reunión que tuvo lugar en el aeropuerto de Dallas / Fort Worth.

Muchas veces pensamos cuando las cosas no tienen solución en abandonar la lucha, pero esto te demuestra que no todo está perdido. Siempre habrán buenas personas dispuesta a ayudar a los demás, y que con esperanza y fe, los milagros pueden hacerse realidad.

Por favor, COMPARTE esta historia emotiva con tus amigos.

Vía: VD – Sigue a Viral Diario (VD) para más historias como estas.