Conductor borracho mata a dos chicas – Entonces la destrozada madre le dice al juez lo inesperado

Todo el mundo sabe que no se debe conducir borracho. Sin embargo son muchos los que se sientan al volante después de haber bebido y este es uno de esos casos.

Eric Smallridge regresaba a casa por la noche después de estar en un bar, estaba enfadado porque su automóvil no quería arrancar. Mientras estaba sentado en el aparcamiento se le acercó un amigo y le preguntó:

“¿Eric, estás seguro de que puedes conducir?”, escribe CBS News.

Entonces se acordó de varios amigos a los que les habían detenido conduciendo borrachos, pero la multa nunca había sido muy seria. Les habían quitado la licencia de conducir un par de meses, pero siempre había algún amigo que se ofrecía para llevarles. Así que no era nada grave, escribe CBS News.

Le respondió a su amigo que sí podía hacerlo y dicho y hecho se puso a conducir. Cosa que tuvo consecuencias nefastas para las dos jóvenes a las cuales atropelló.

Era el 11 de mayo del año 2002, Megan Napier y Lisa Dickson, unas jóvenes de 20 años, fueron atropelladas cuando volvían a casa de cuidar a unos niños a las 2.30 de la madrugada. ¡Las dos murieron en el acto!

A Eric le condenaron a 22 años de cárcel, once por Megan y once por Lisa.

Renee Napier, la madre de Megan, estaba destrozada por lo ocurrido y no sabía como iba a seguir adelante con su vida. Sentía un gran vacío en su interior y creía que nunca más iba a poder volver a ser feliz. Ella pensó que el largo castigo a Eric estaba justificado por todo el dolor que había causado.

Eric lloró durante el juicio y dijo: ”He causado mucho dolor, pero ya no hay nada que pueda hacer”.

Renee veía que Eric trataba de defenderse, pero ella no estaba preparada para perdonarlo aún.

”Podía haberlo odiado el resto de mi vida y el mundo entero hubiera entendido mi derecho a odiarlo, pero no me hubiera hecho ningún bien, ni a él le hubiera hecho ningún bien. Y me hubiera hecho mayor amargada, enfadada y odiosa”, continua Renee.

Y eso definitivamente no lo quería, ella deseaba curarse.

Tras la sentencia Eric escribió una carta a cada familia pidiendo perdón por sus actos y por todo el dolor causado.

Para su sorpresa, Renee le respondió que le había perdonado! Todavía la vida le resultaba muy difícil de sobrellevar, pero sabía que el perdón era la única manera de seguir adelante.

Cuando Eric recibió su carta sintió como si le quitasen un enorme peso de sus hombros. Y pudo al final respirar, a pesar de saber que tendría que vivir toda su vida con las consecuencias de lo que había hecho.

Renee empezó a frecuentar y conocer a la familia de Eric. Y con el tiempo se dio cuenta de que Eric no era en absoluto un idiota, sino todo lo contrario, era un buen chico. Un chico que tomó una decisión terriblemente errónea. Una decisión de la que se va a arrepentir toda su vida. Renee se dio cuenta de que cualquier odio que sintiera por Eric no le iba a devolver a Megan y a Lisa.

Dos años después del juicio, Renee hizo algo que sorprendió a muchos. Pidió al juez que redujera la pena de Eric a la mitad y éste así lo hizo.

Eric pidió varias veces disculpas a las familias y prometió a Renee portarse lo mejor posible.

Luego de 9 años Eric fue liberado dos años antes de cumplir su condena por buena conducta, e incluso el estado de Florida lo reconoce como uno de esos casos donde una madre afectada te puede dar una segunda oportunidad. Renee estuvo presente el día de su liberación y lo recibió con un gran abraso y donde no faltaron las lágrimas.

Tras la muerte de su hija, Renee creó una organización sin ánimo de lucros para tomar conciencia de la problemática sobre la conducción ebria y sus consecuencias. No quería que la muerte de Megan y Lisa fuera en vano. A esta se sumó Eric luego de salir de prisión.

Ahora Renee y Eric quienes tienen una gran amistad pese a la trágica manera de como se dieron las cosas, dan conferencias juntos para concientizar a los jóvenes.

Esperemos que ello aumente la conciencia entre los jóvenes de que conducir borracho puede producir terribles consecuencias.

Nunca se debe conducir en estado ebrio, algo que Renee y Eric saben muy bien.

En el año 2015 murieron en EEUU más de 10.000 personas en accidentes de coche ocasionados por las drogas y el alcohol, así lo cifra el Centro para la prevención y control de enfermedades.

No está bien conducir cuando se ha bebido alcohol, ni siquiera el día de después. Es mejor lo seguro que lo inseguro. Deja el coche y toma un taxi.

¡Por favor, comparte esta historia con tus amigos en Facebook para mostrar que nadie debe morir por culpa de la decisión de otra persona de sentarse borracha al volante!

Vía: NN

Loading...

¿Qué Opinas?